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El Fondo de Cultura Económica en España: la pica en Flandes

Entrevista con Francisco Ruiz Barbosa

Gerente del Fondo de Cultura Económica España

Francisco Ruiz Barbosa. Gerente general del FCE España. ©José Carlos Morales

El Fondo de Cultura Económica abrió sus puertas en España en 1963. Con la apertura de su filial, la gran institución cultural y editorial emanada de la Revolución mexicana e impulsada con la colaboración del exilio republicano en México ponía, finalmente, su pica en Flandes. Había motivos de celebración y no era para menos.

A pesar de todo, sus comienzos fueron duros. En el país ibérico la dictadura franquista se encontraba en pleno auge y el marco legal que regulaba la transmisión de la información, la llamada Ley de Prensa, vigente entre 1938 y 1965, no lo pondría nada fácil. Durante los primeros años del Fondo de Cultura Económica en España, hasta el 40% del catálogo fue objeto de censura y obras como Pedro Páramo, de Juan Rulfo, y La región más transparente, de Carlos Fuentes, se consideraron subversivas y, en consecuencia, fueron prohibidas. En el fondo (en el Fondo), abrir una sucursal en España era un acto de resistencia y el entonces director general, Arnaldo Orfila Reynal, lo sabía.

Quizá por ello, los primeros años del Fondo de Cultura Económica en España se encuentran envueltos en un aura romántica de semiclandestinidad y de rebelión intelectual.

Tan es así que su primer gerente y editor, el mítico Javier Pradera, se vio en serias dificultades para publicar el único título editado durante un periodo de alrededor de diez años: una Antología de Miguel de Unamuno seleccionada y prologada por el filósofo José Luis L. Aranguren, libro cuya publicación terminó autorizándose aunque con la condición de que se suprimiera una línea en el prólogo.

Algo parecido le ocurrió a Federico Álvarez, el profesor de literatura convertido en gerente de la filial del Fondo de Cultura Económica en España. Durante su gestión, allá por los años setenta, cuando el Franquismo lanzaba sus últimos estertores y España se preparaba para una nueva etapa en su historia, algunos jóvenes militantes de Fuerza Nueva (asociación política de extrema derecha) reclamaron acaloradamente obras de José Antonio Primo de Rivera en la librería, a la que más tarde lanzarían bombas molotov, destruyendo sus escaparates. España, qué duda cabe, se encontraba en un intensísimo proceso de transformación política y cultural.

No obstante, con el transcurso del tiempo y con la regulación de la vida democrática institucional en el país, el Fondo de Cultura Económica se ha integrado a la perfección en la competitiva industria editorial española. Y lo que comenzó siendo una librería en la céntrica calle de Menéndez Pelayo 7, a un costado de El Retiro, se ha convertido en la librería Juan Rulfo, en el madrileño barrio universitario de Moncloa, en una distribuidora y en una editorial. Y próximamente, con la apertura de la Casa de México en España, en una la librería más: la Martín Luis Guzmán.

Como ocurre con todas las instituciones públicas mexicanas, el Fondo de Cultura Económica España ha tenido horas de altos vuelos y horas de absoluta discreción. Por su gerencia han desfilado los ya recordados Javier Pradera y Federico Álvarez (recientemente fallecido), pero también Ciriaco Tazón, Miguel Ángel Otero, Arturo Azuela, Margarita de la Villa, María Luisa Capella, Juan Marcelo Díaz Alessi y Martín Casillas de Alba. Y todos y cada uno de ellos en conjunto han logrado que el Fondo de Cultura Económica España siga conservando el lugar que le corresponde: el de la admiración de propios y extraños y el respeto de quienes durante el Franquismo y los primeros años de la democracia encontraron en sus publicaciones páginas que les devolvían la frescura del conocimiento y el entusiasmo por el cambio.

En el ecuador de la Feria del Libro de Madrid 2018 entrevistamos al actual gerente de la institución, Francisco Ruiz Barbosa, e indagamos un poco en la naturaleza y el quehacer en España de uno de los legados culturales más importantes del Estado mexicano del siglo XX.

 

Miguel de Unamuno. <em>Antología</em>. España: FCE, 2007.

Miguel de Unamuno. Antología. Selección e introducción de José Luis L. Aranguren. España: Fondo de Cultura Económica, 2007. [Reimpresión de la edición de 1964]

 

El Fondo de Cultura Económica en el panorama editorial español

¿Qué es el Fondo de Cultura Económica (FCE)?

El FCE es un grupo editorial en lengua española, asentado en México, con presencia en todo el orbe hispanoamericano y sostenido parcialmente por el Estado mexicano.

Fue fundado en 1934 y su propósito inicial era proveer de libros en español a los estudiantes de la Escuela Nacional de Economía. Muy pronto extendió su labor editorial a otras ciencias sociales, las humanidades, la literatura (sobre todo la escrita en español), la divulgación de la ciencia y los libros para niños y jóvenes. El gobierno mexicano contribuye con recursos para sufragar parte de los costos de producción, lo que permite que los libros sean comparativamente más accesibles.

¿Esto le proporciona alguna característica específica que la distinga del resto de las editoriales o de los grupos editoriales?

Una de las grandes diferencias con otras editoriales o grupos editoriales es que el FCE no tiene fines de lucro. Es verdad que tenemos una encomienda: ser autosuficientes como filiales, y para ello buscamos cada vez más coediciones, más financiación, más programas, porque ya no tenemos la subvención que existió en el pasado y hay que seguir manteniendo la estructura. Pero esto es lo que puede decirse que distingue al FCE: la nobleza que tiene ante el tipo de libros que edita aun sabiendo que probablemente no serán best sellers, o que son libros muy especializados. Es verdad que hay títulos que se venden muy bien, y hay casos recientes. Ahí están el libro de Thomas Piketty [El capital en el siglo XXI] o los de Javier Sáez Castán y Miguel Murugarren [el Animalario universal del profesor Revillod y El animalario vertical], pero no es la regla general.

¿Cómo definirías el FCE España?

Como una filial en constante cambio, que está agradecida con España y está agradecida con México. Que dirige sus propias ediciones y que distribuye además el catálogo de todo el Grupo FCE a este mercado fiel, y cuyos objetivos son captar a las nuevas generaciones para seguir siendo tan querida como lo ha sido hasta ahora.

¿Cuál es la tarea del FCE en España?

Acercar la literatura iberoamericana a todos nuestros lectores y tratar de captar nuevos lectores, por supuesto.

¿Existe alguna diferencia entre el FCE España y el FCE México?

En el Grupo Fondo todos somos lo mismo. La casa matriz de México y las diez filiales. Obviamente cada una ha adquirido una personalidad propia porque ha tenido que adaptarse al mercado donde está situado. El mismo libro que se vende muchísimo en México no es el mismo que se vende muchísimo en España. El mismo autor que es querido y reconocido en México no es el mismo que es querido y reconocido en España. Por lo tanto, vamos a encontrar el libro del autor querido en México en España, pero en menor cantidad. Esto es lo que puede diferenciarlas. Sin embargo, como organización somos lo mismo, tenemos los mismos lineamientos y los mismos ideales.

¿Cuál considerarías que es el espacio que ocupa el FCE en el panorama editorial español?

El FCE es una editorial que a través de la historia ha sido una de las más queridas en España. Hubo un momento en el que su presencia fue disminuyendo con la llegada de otras grandes editoriales con nuevas y magníficas propuestas. No obstante, los últimos años ha recobrado mucha fuerza. La competencia en España no es la misma que en otros países donde se encuentra el Grupo Fondo. En ninguno de ellos.

¿En qué radica la singularidad de esa competencia?

En el número de libros que se editan, principalmente en España. Es complicado que te puedas hacer notar. La alianza de grandes editoriales en grupos lo hace todavía más difícil. De esta manera se van sumando catálogos y fondos. Entonces es muy complicado para nosotros intentar competir. Es verdad que cada quien tiene su propia personalidad. Ya se habló de la que tiene el FCE, que es muy complicado o muy difícil poder igualarla. Sin embargo, tampoco podemos competir con la capacidad económica que tienen los grandes grupos para difusión en periódicos, en revistas o mediante el pago de escaparates en librerías. El FCE España no tiene posibilidad de competir con ellos de esta forma. ¿De qué manera competimos? Manteniendo nuestra visión y línea editorial tan cuidadas, con la más alta calidad en todos los sentidos: calidad en el papel, calidad en el trato a los autores, calidad en la edición de los libros y, por supuesto, en el contenido.

Dado este panorama en general, ¿cuál consideras que es la singularidad del FCE España en el espacio editorial español? ¿Cuál sería la particularidad del FCE España?

Lo que nos distingue es que la gente nos ubica perfectamente. Hay tanta oferta y tantas editoriales, incluyendo a fantásticas editoriales emergentes, que es muy fácil perderse en este gran océano. Sin embargo, el FCE tiene algo que muchísimos no tienen o no llegan a lograr: una identidad tan clara, tan marcada, que la gente nos ubica. Hay temporadas del año en que recibimos más de 20 manuscritos originales por mes pidiendo que el FCE los edite. Y suelen ser manuscritos muy trabajados, pues es muy raro que alguien envíe algo que no coincida con la línea editorial del Fondo. La gente tiene muy claro el camino de esta editorial y su proyección en el ámbito local e internacional, especialmente en el iberoamericano. Y eso muy pocas editoriales del mundo lo ofrecen.

Con la próxima apertura de la Casa de México en España se anuncia la apertura, también, de una nueva librería del FCE: la Martín Luis Guzmán. Con esta nueva apertura, ¿qué papel consideras que desarrollará el FCE en la proyección del legado o del mensaje editorial del propio FCE?

Estamos muy contentos debido a que la Casa de México se encuentra muy cerca de la librería Juan Rulfo. Obviamente, la nueva librería tendrá su propia personalidad y en esta ocasión se centrará en México, porque la Juan Rulfo ha sido y es un espacio abierto a las letras iberoamericanas. En la librería Martín Luis Guzmán tendremos el catálogo del FCE, y tendremos otros fondos editoriales, principalmente mexicanos. Nuestro objetivo es que la representación más importante en Madrid de los fondos editoriales mexicanos se pueda encontrar en la librería Martín Luis Guzmán. No podría ser de otra forma. Además, al estar tan cerca de la librería Juan Rulfo sería absurdo que tuviéramos el mismo enfoque, que nos convirtiéramos en nuestra propia competencia. Cada librería tendrá su propia personalidad.

Thomas Piketty. <em>El capital en el siglo XXI</em>. España: FCE, 2014.

Thomas Piketty. El capital en el siglo XXI. España: Fondo de Cultura Económica, 2014.

 

La Feria del Libro de Madrid

¿Cómo participa el FCE España en la Feria del Libro de Madrid?

En la Feria participamos como editorial y como librería. Esto implica que tenemos presencia mediante dos casetas. Espero que próximamente la librería Martín Luis Guzmán tenga su propia caseta también.

¿Cuál es la relevancia de la presencia del FCE en esta feria?

Para la librería Juan Rulfo es una de las ventas más importantes del año. Así que por razones económicas nos conviene participar. Nos conviene también por visibilidad, porque la gente nos busca. Hay muchísima gente fiel a la feria que llega con el listado como si fuesen al supermercado.

Por lo demás, hay otras razones importantísimas para participar, como las relaciones que establecemos como editorial y la difusión de nuestro catálogo. La feria es una buena oportunidad para dar a conocer que el FCE es una editorial mexicana, que tenemos los libros de todas las filiales del FCE que editan disponibles aquí en España y que tenemos las propias ediciones del FCE España. Es una feria en la que hay que estar.

¿Cuál sería la diferencia que apreciarías tú entre una feria como la Feria del Libro de Madrid y la Feria del Libro de Guadalajara (México)?

Son ferias completamente distintas. La FLM tiene una ubicación muy particular. No hay algo similar. Va el turista de turno a ver qué pasa ahí, va el señor de Madrid de toda la vida con la lista que antes comenté. Es una feria preciosa, aunque las condiciones climatológicas no sean siempre las mejores. Y, bueno, es una feria muy enfocada a la venta de libros. Sus actividades profesionales van aumentando año con año. Por otro lado, Guadalajara es la feria más impresionante que yo conozco. Suceden millones de cosas a la vez. Es la cita que se dan todos los autores más importantes. Es la plataforma en la que todos quieren estar, en la que todos quieren presentar, la que todos quieren presenciar.

Para terminar, dime un libro del FCE que para ti sea esencial.

Qué pregunta tan difícil. Es como cuando te preguntan en general sobre tu libro favorito. No puedo decir uno. Hay un libro al que le tengo un cariño muy especial y es el Animalario universal, que hace dos años dio lugar al Animalario vertical. Si tuviera que decir solo uno, pues le tengo mucho cariño a estos dos libros. Hay otro libro, en este caso de poesía (por la que tengo una inclinación muy especial) que es Vengo del norte, de Aurelio González Oviés, un libro editado recientemente por el FCE España y que me parece un libro rescatable, maravilloso. No podría dejar de mencionar la Biblioteca Premios Cervantes que coeditamos con la Universidad de Alcalá de Henares ¡Y todos nuestros clásicos!

Es decir que tus fidelidades son bastante más amplias.

¡Definitivamente! (Ríe a carcajadas.)

Miguel Murugarren y Javier Sáenz Castán. <em>Animalario universal del profesor Revillod</em> (2003) y <em>Animalario vertical</em> (2016). FCE.

Miguel Murugarren y Javier Sáenz Castán. Animalario universal del profesor Revillod (2003) y Animalario vertical (2016).

 

Aurelio González Oviés. <em>Vengo del norte</em>. España: Fondo de Cultura Económica, 2017.

Aurelio González Oviés. Vengo del norte. España: Fondo de Cultura Económica, 2017.

 

 

En la Feria del Libro de Madrid, el Fondo de Cultura Económica ocupa las casetas 60 (Librería Juan Rulfo) y 319 (editorial). La Feria del Libro de Madrid finaliza el próximo 10 de junio.

2018-06-05T09:35:51+00:00 2 junio, 2018|Editores, Noticias|0 Comentarios

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